
Recorrer el casco histórico de Praga es todo un espectáculo para los sentidos, cada rincón de este conjunto urbano es una ventana a la riqueza cultural que por siglos ha marcado la identidad de un pueblo rico en tradiciones.
Uno de los recorridos más emblemáticos lo podemos realizar en la Calle Celetna, la más importante de la Ciudad Vieja, así como una de las más antiguas de toda la ciudad, donde se encuentran construcciones de gran belleza y encanto.
La Calle Celetna conecta la Plaza de la República con la Plaza de la Ciudad Vieja y hace parte del antiguo Camino Real que seguían los reyes el día de su coronación hasta llegar al Castillo de Praga. Recordemos que este recorrido real comenzaba desde lo que es hoy la Casa Municipal (antes el antiguo Palacio de la Corte Real) ubicada en la Plaza de la República, pasando por la Plaza de la Ciudad Vieja, el Puente de Carlos, la Calle Nerudova hasta llegar al Castillo.
Al lado y lado de esta calle (hoy en día peatonal) se alinean construcciones pintorescas adornadas con antiguos símbolos representando objetos y animales de distintos colores, los cuales eran utilizados como forma de identificación en la edad media a falta de un sistema de direcciones.
La gran mayoría de estas construcciones eran de origen románico o gótico, pero posteriormente adquirieron la imagen del estilo clasicista barroco que observamos en la actualidad.
Pero las construcciones de origen románico no desaparecieron totalmente, se encuentran en los sótanos de todos los edificios actuales, albergando típicos y acogedores restaurantes, tascas y bodegas.
Esto se debe a que el nivel del terreno en esa zona fue elevado varios metros con el paso de los siglos debido a las constantes inundaciones causadas por el río Moldava. A partir del siglo XII se cubrió con tierra las edificaciones existentes en la zona, y a partir de ese nivel se construyeron las viviendas y demás edificios del barrio.
Entre las edificaciones más destacadas en el recorrido por la calle Celetna están la Torre de la Pólvora, la Casa de la Virgen Negra, el cual alberga un museo de arte cubista checo, el Nuevo Palacio de la Moneda, la Casa de Pavo Real Blanco, la Casa del Sol Negro y la Casa del León Blanco.
Foto Vía: Gaspa